martes, 9 de junio de 2015

¿Es la atención psiquiátrica un lujo?


Dentro del ejercicio de la práctica clínica en mi consultorio, no es extraño escuchar a los padres de los jóvenes que acuden por ayuda psiquiátrica/psicológica comentar:

"¿Y es necesario que mi hija/o acuda a terapia doctora? es que la verdad andamos muy cortos de dinero, y pues hay prioridades..."

Aunque comprendo perfectamente que la situación económica no es la mejor en los últimos tiempos, realmente nunca ha sido la óptima en nuestro país, ni en cualquier parte del mundo, y las enfermedades mentales o emocionales definitivamente no son un lujo, o algo que "pueda esperar hasta que haya dinero".

Hay que tomar en cuenta algunos puntos para poder decidir si es o no un tratamiento de "lujo" o "no urgente" solo para "acomodados económicamente".

Un primer punto nos lo aclara la epidemiología, que es una ciencia que se encarga de registrar y calcular los hechos, los riesgos y las posibilidades de las enfermedades que le aquejan al ser humano.

De acuerdo a esto, la OMS declara:

"La depresión es una enfermedad frecuente en todo el mundo, y se calcula que afecta a unos 350  millones de personas. 
 
La depresión es distinta de las variaciones habituales del estado de ánimo y de las respuestas emocionales breves a los problemas de la vida cotidiana. 
 
Puede convertirse en un problema de salud serio, especialmente cuando es de larga duración e intensidad moderada a grave, y puede causar gran sufrimiento y alterar las actividades laborales, escolares y familiares. "
 

En el peor de los casos puede llevar al suicidio, que es la causa de aproximadamente 1 millón de muertes anuales." (1)


Es decir: la depresión, por ejemplo, afecta las actividades laborales, escolares y familiares, pero como no es algo que pueda verse a simple vista, como una gripa o un brazo roto, no se le toma importancia.
Desgraciadamente una persona deprimida disminuye su capacidad de atención y concentración. ¿Y eso que?, bueno, comienza a tener dificultades para atender a su trabajo, comienza a cometer errores en el mismo, disminuye su desempeño, y esto puede conllevar inclusive a que pierda el trabajo. 
En la escuela, puede afectar desde que los chicos comiencen a bajar su promedio, hasta problemas de conducta, inclusive se les llega a expulsar ya sea por malas calificaciones o mala conducta.

Y en los casos extremos, llega al suicidio... sobra decir que el intento de suicidio es definitivamente una urgencia.

Está demostrado que la depresión llega a alterar el tamaño del cerebro, vuelve pequeñas anatómicamente algunas partes que afectan a la concentración y a la memoria, Algunos investigadores al estudiar los desequilibrios en las substancias que regular el cerebro, llamados neurotransmisores, descubrieron que las personas que realizaron intentos violentos para suicidarse (intento por disparo de arma, ahorcamiento, conductas violentas como manejar un vehículo a alta velocidad) tenían diferentes niveles en la substancia llamada serotonina a aquellos que intentaron por medios menos violentos (intoxicación por pastillas, autolesionismo como cortarse las venas). Esto nos traduce que no se trata simplemente de "echarle ganas a la vida y ser más positivos".(2) 
Sin embargo, la depresión no es debida solo a un neurotransmisor. 

Un artículo publicado en Harvard Health Publicationsexplica que la depresión es multi-factorial, es decir, no es causada sólo por un nivel demasiado bajo de una sustancia química y otro nivel demasiado alto. Más bien, varios químicos diferentes están implicados, trabajando dentro y fuera de las células nerviosas. Hay “millones, incluso miles de millones, de reacciones químicas que componen el sistema dinámico que es responsable de su estado de ánimo, percepción y cómo vive la vida. ”

Los científicos británicos han revelado que las personas que padecen depresión clínica, experimentan una reducción del tamaño en diversas zonas de su cerebro: el Lóbulo Frontal que se ocupa de la toma de decisiones, juicios y emociones; los Ganglios basales, encargados del movimiento; y el Hipocampo, cuya función es la consolidación de la memoria y el aprendizaje.

Este retraimiento de ciertas áreas del cerebro estaría relacionada con una hormona llamada Cortisol, que se libera por las glándulas suprarrenales, y que es liberada en respuesta al estrés.


Según el Dr. Matthew Kempton del Institute of Psychiatry of London dice en relación al estudio:
 “Hemos observado que esos cambios aparecen en el área del hipocampo en las personas que sufren depresión, esta zona recobra su volumen normal y los cambios desaparecen cuando se vence la depresión, entonces todo vuelve a la normalidad

¿Es esto un lujo? ¿Puede darse alguien el lujo de perder su trabajo? ¿Puede alguien darse el lujo de que su hijo pierda sus estudios? ¿Puede alguien darse el lujo de tener riesgo de suicidarse?
Por otro lado, en el caso de los trastornos de ansiedad no hay mucha diferencia. 
Dentro de estos se establecen los trastornos de pánico, trastorno de ansiedad generalizada, trastorno obsesivo compulsivo, entre otras muchas. La palabra angustia viene de “anxius”, “angor” y por tanto etimológicamente alude a la sensación de opresión y de estrechez que se siente. La raíz griega significa “yo estrangulo”.

¿Y de qué manera puede afectarle a una persona un trastorno de ansiedad?

Aunque en muchas ocasiones los síntomas de ansiedad preceden a un trastorno depresivo, estos síntomas pueden afectar a una persona de forma muy similar: perder la concentración en el trabajo, provocar dolores de cabeza constantes, dificultad para conciliar el sueño o no poder descansar adecuadamente aunque se duerman 7 u 8 horas. Problemas gástricos como colitis, gastritis, diarrea, estreñimiento, lo cual puede generar días de incapacidad, puede haber disminución o aumento de peso, disminución de la fuerza física para realizar las tareas cotidianas, lo que puede conllevar a que la persona comience a llegar tarde o a faltar inclusive al trabajo o a la escuela, con la consiguiente pérdida de trabajo o interrupción de los estudios. 


Es por esto que ante la pregunta de  ¿ Doctora, usted cree que sea necesaria la terapia y el medicamento?
Mi respuesta es contundente: 

SI, SI ES NECESARIO Y NO ES UN LUJO

De no atenderse, independientemente de que pierda el trabajo o los estudios, que presente pérdida de su vida social (generalmente los familiares empiezan a separarse del paciente debido al estado de humor que este presenta, el cual se manifiesta con pesimismo, irritabilidad, agresividad, etc.), puede presentar abuso de substancias (mayor consumo de alcohol, tabaco o drogas ilícitas), aparte de todo esto, la persona se irá deteriorando físicamente a nivel cerebral, perdiendo neuronas, disminuyendo su coeficiente intelectual, lo cual, entre más tiempo pase, más difícil, tardado y costoso se volverá. (3)

Sí, si es necesario el tratamiento, ya que esto significa no solo la recuperación de la salud mental y emocional, si no mantener el trabajo, completar los estudios, mantener las relaciones interpersonales.




Muchos de mis pacientes acuden debido a que están a punto de perder el trabajo: ya se les han dado hasta el límite de incapacidades y es cuando las enfermedades emocionales comienzan a ser una urgencia. Afortunadamente hemos logrado que conserven su trabajo, y los comentarios de sus colegas son: "que bueno que ya eres el mismo de antes, te extrañábamos".

Igualmente los chicos que han acudido a mi consultorio ya con materias reprobadas o años escolares atrasados y a punto de que se les expulse, logramos (digo logramos porque es trabajo tanto de los padres, maestros, el mismo paciente y una servidora) que no pierda el año, o evitar la expulsión.

Sin embargo, ¿Porqué arriesgarnos? ¿Para qué llegar a estos extremos? ¿Porqué no prevenir?

Es por esto que definitivamente la atención psiquiátrica:

NO ES UN LUJO, Y SI ES UNA URGENCIA.

Además, los trastornos emocionales afectan gravemente al sistema inmune, el sistema de defensa del cuerpo, así como al sistema endocrino, el cual regula los estados hormonales en el cuerpo (incluyendo tiroides, glucosa, adrenalina), lo que conlleva a que si la persona cuenta con otra enfermedad (como diabetes, hipertensión, enfermedades cardiacas, tiroides, fracturas) su recuperación será aún mas lenta o de difícil control.

Ahora, ¿Cómo puedo saber si estoy comenzando con un trastorno emocional?

Hay diversos sitios en internet que ofrecen un test gratuito y rápido para evaluar en primera instancia si existen síntomas. Una vez realizado, se debe acudir con un profesional de la medicina para corroborar el diagnóstico y que nos proponga un tratamiento adecuado.

Debido a todo esto, tanto la psiquiatría como la psicología definitivamente son herramientas muy útiles para mejorar no solo nuestra salud, si no también nuestra vida en general.
No hay que dejar que la depresión o la ansiedad afecte nuestro trabajo, nuestra familia, nuestra vida.
Definitivamente la respuesta a la pregunta ¿ Es la atención psiquiátrica un lujo?
Es: No, no es un lujo.





Con mucho cariño, hasta la próxima.

Dra. Silvia Eugenia.


Fuentes:
(1) www.who.int
(2) Larry J. Siever, L. W. (2009). The Neyrobiology of Personality Disorders:Implications for Psychoanalysis. Journal of the American Psychoanalytic Association , 361 - 391.
(3) Gabbard, G. O. (2002). Psiquiatría Psicodinámica en la práctica clinica. Buenos Aires: Medica Panamericana. 
(4) Pruessner, J. (2009). Self-esteem, locus of control, hippocampal volume, and cortisol. NeuroImage , 815-826.

martes, 13 de enero de 2015

¿Cómo cumplir mis propósitos de año nuevo?




Ya que han pasado los festejos de fin de año, la convivencia con los seres queridos, etcétera etcétera etcétera, una tradición que acompaña al despedir el año viejo es la de plantearnos algo "muy sencillo"

Los propósitos de año nuevo

    Y es que la tradición de comernos las 12 uvas en la noche del 31 de diciembre y pensar en un propósito por mes para cumplir es algo que a todos nos encanta, porque ¿a quién no le gusta soñar con unos kilos menos, o con un vicio menos? ¿o con una vida más saludable, o una situación económica más favorable? ¿ o con encontrar el amor de mi vida?...

Y realizamos estos deseos y propósitos con mucho entusiasmo, pero al llegar el año nuevo, se quedan ahí, en el festejo del fin de año.

   Pero, ¿cómo evitar que todo quede en saco roto y poder cumplir algunos de nuestros tantos propósitos?

1. Escoge uno de tus doce propósitos.
No se trata de desechar los demás. Se trata de guardarlos "para después".  De esta manera podremos enfocarnos en un deseo o propósito a la vez. 
La mente es práctica. Y es selectiva. Entre más opciones le brindemos, más confundida estará y realizará muchas menos cosas. Aquí es donde viene el refrán de la abuela: 
"Quien mucho abarca, poco aprieta"
Así que escoge solo uno para empezar, y céntrate en ese. Después te centrarás en los demás.

2.  Aterrizalo.

¿Cómo? Disminuye un poco tu imaginación, y acércala a la realidad...
Es decir, no vas a bajar 20 kg. en 3 meses, ni te vas a volver todo un deportista en una semana.
Los expertos nos dicen que si te pones metas menos ambiciosas, irás logrando tus metas con mayor seguridad. Es decir, si quisieras construir una barda, pues el primer objetivo sería colocar un ladrillo, después otro, etc.  Si quieres bajar 20 kg., tu primera meta puede ser bajar 3 kg, al lograrlo, te pones la siguiente meta, etc. 



3. Fracciona tus metas.

Esto va ligado al punto anterior. Cuando fraccionas una meta, a tu mente se le hará mucho más sencillo ir cumpliendo metas pequeñas, esto aumentará tu autoestima y te motivará a seguir la siguiente meta. 
Y ya lo has logrado, por ejemplo, para terminar la primaria, tuviste que acudir "un día a la vez" a la escuela. ¡¡Así lograste una meta de 6 años!! imagína si logras fraccionar tus metas y las cumples paso a paso, lo que podrías lograr!!
Así, cada vez que coloques un ladrillo (meta corta) te acercarás a construir la barda (meta a mediano plazo) y al final construir una casa (meta a largo plazo).





4. Mantente en tu objetivo.

  No importa que por momentos te desanimes. Nadie tiene la motivación el 100% del tiempo. Nos cuesta trabajo mantenernos en el mismo objetivo. El no cumplir uno o dos días con nuestros planes no nos van a echar a perder nuestro propósito final ( por ejemplo, el no haber cumplido con alguna tarea en la escuela, o llegar tarde un día o faltar, no ocasionaron que no termináramos nuestra educación).
Así que si fallas por una o dos veces, no pasará nada.




Y finalmente:

5. Piensa en tu "yo" del futuro.
  Las investigaciones nos dicen que el "yo" del futuro, es decir, nosotros mismos en unos años o meses más, para el cerebro es codificado como "alguien extraño", alguien ajeno a nosotros. 
Es por esto que al no recibir gratificación inmediata (para mi), ocasionará que desistamos de nuestros planes. Es decir, el hacer ejercicio no me retribuirá casi nada ahora, pero si lo hago en forma constante, en unos meses comenzaré a ver resultados. (no le van a tocar al yo de ahora, si no al "yo" del futuro).
El pensar en ti como esa persona que vivirá con los beneficios de lo que estas trabajando ahora, te ayudará a seguir motivado.






Estos puntos son los que nos sugieren los expertos para poder cumplir nuestros propósitos. 
A continuación, les dejo una entrevista relativa a este tema, solo dar click vínculo.







domingo, 7 de diciembre de 2014

Depresión en la época navideña.

A continuación les dejo un link sobre la entrevista acerca de la depresión en la época navideña, y algunos consejos para mejorar nuestro ánimo en estas épocas de invierno. Espero sea de su agrado.




lunes, 17 de noviembre de 2014

¿Es la atención psiquiátrica un lujo?



Dentro del ejercicio de la práctica clínica en mi consultorio, no es extraño escuchar a los padres de los jóvenes que acuden por ayuda psiquiátrica/psicológica comentar:

"¿Y es necesario que mi hija/o acuda a terapia doctora? es que la verdad andamos muy cortos de dinero, y pues hay prioridades..."

Aunque comprendo perfectamente que la situación económica no es la mejor en los últimos tiempos, realmente nunca ha sido la óptima en nuestro país, ni en cualquier parte del mundo, y las enfermedades mentales o emocionales definitivamente no son un lujo, o algo que "pueda esperar hasta que haya dinero".

Hay que tomar en cuenta algunos puntos para poder decidir si es o no un tratamiento de "lujo" o "no urgente" solo para "acomodados económicamente".

Un primer punto nos lo aclara la epidemiología, que es una ciencia que se encarga de registrar y calcular los hechos, los riesgos y las posibilidades de las enfermedades que le aquejan al ser humano.

De acuerdo a esto, la OMS declara:

"La depresión es una enfermedad frecuente en todo el mundo, y se calcula que afecta a unos 350  millones de personas. 

La depresión es distinta de las variaciones habituales del estado de ánimo y de las respuestas emocionales breves a los problemas de la vida cotidiana. 

Puede convertirse en un problema de salud serio, especialmente cuando es de larga duración e intensidad moderada a grave, y puede causar gran sufrimiento y alterar las actividades laborales, escolares y familiares. "


En el peor de los casos puede llevar al suicidio, que es la causa de aproximadamente 1 millón de muertes anuales." (1)


Es decir: la depresión, por ejemplo, afecta las actividades laborales, escolares y familiares, pero como no es algo que pueda verse a simple vista, como una gripa o un brazo roto, no se le toma importancia.

Desgraciadamente una persona deprimida disminuye su capacidad de atención y concentración. ¿Y eso que?, bueno, comienza a tener dificultades para atender a su trabajo, comienza a cometer errores en el mismo, disminuye su desempeño, y esto puede conllevar inclusive a que pierda el trabajo. 
En la escuela, puede afectar desde que los chicos comiencen a bajar su promedio, hasta problemas de conducta, inclusive se les llega a expulsar ya sea por malas calificaciones o mala conducta.

Y en los casos extremos, llega al suicidio... sobra decir que el intento de suicidio es definitivamente una urgencia.

Está demostrado que la depresión llega a alterar el tamaño del cerebro, vuelve pequeñas anatómicamente algunas partes que afectan a la concentración y a la memoria, Algunos investigadores al estudiar los desequilibrios en las substancias que regular el cerebro, llamados neurotransmisores, descubrieron que las personas que realizaron intentos violentos para suicidarse (intento por disparo de arma, ahorcamiento, conductas violentas como manejar un vehículo a alta velocidad) tenían diferentes niveles en la substancia llamada serotonina a aquellos que intentaron por medios menos violentos (intoxicación por pastillas, autolesionismo como cortarse las venas). Esto nos traduce que no se trata simplemente de "echarle ganas a la vida y ser más positivos".(2) 
Sin embargo, la depresión no es debida solo a un neurotransmisor. 

Un artículo publicado en Harvard Health Publications explica que la depresión es multi-factorial, es decir, no es causada sólo por un nivel demasiado bajo de una sustancia química y otro nivel demasiado alto. Más bien, varios químicos diferentes están implicados, trabajando dentro y fuera de las células nerviosas. Hay “millones, incluso miles de millones, de reacciones químicas que componen el sistema dinámico que es responsable de su estado de ánimo, percepción y cómo vive la vida. ”

Los científicos británicos han revelado que las personas que padecen depresión clínica, experimentan una reducción del tamaño en diversas zonas de su cerebro: el Lóbulo Frontal que se ocupa de la toma de decisiones, juicios y emociones; los Ganglios basales, encargados del movimiento; y el Hipocampo, cuya función es la consolidación de la memoria y el aprendizaje.

Este retraimiento de ciertas áreas del cerebro estaría relacionada con una hormona llamada Cortisol, que se libera por las glándulas suprarrenales, y que es liberada en respuesta al estrés.


Según el Dr. Matthew Kempton del Institute of Psychiatry of London dice en relación al estudio:
 “Hemos observado que esos cambios aparecen en el área del hipocampo en las personas que sufren depresión, esta zona recobra su volumen normal y los cambios desaparecen cuando se vence la depresión, entonces todo vuelve a la normalidad

¿Es esto un lujo? ¿Puede darse alguien el lujo de perder su trabajo? ¿Puede alguien darse el lujo de que su hijo pierda sus estudios? ¿Puede alguien darse el lujo de tener riesgo de suicidarse?

Por otro lado, en el caso de los trastornos de ansiedad no hay mucha diferencia. 
Dentro de estos se establecen los trastornos de pánico, trastorno de ansiedad generalizada, trastorno obsesivo compulsivo, entre otras muchas. La palabra angustia viene de “anxius”, “angor” y por tanto etimológicamente alude a la sensación de opresión y de estrechez que se siente. La raíz griega significa “yo estrangulo”.

¿Y de qué manera puede afectarle a una persona un trastorno de ansiedad?

Aunque en muchas ocasiones los síntomas de ansiedad preceden a un trastorno depresivo, estos síntomas pueden afectar a una persona de forma muy similar: perder la concentración en el trabajo, provocar dolores de cabeza constantes, dificultad para conciliar el sueño o no poder descansar adecuadamente aunque se duerman 7 u 8 horas. Problemas gástricos como colitis, gastritis, diarrea, estreñimiento, lo cual puede generar días de incapacidad, puede haber disminución o aumento de peso, disminución de la fuerza física para realizar las tareas cotidianas, lo que puede conllevar a que la persona comience a llegar tarde o a faltar inclusive al trabajo o a la escuela, con la consiguiente pérdida de trabajo o interrupción de los estudios. 


Es por esto que ante la pregunta de  ¿ Doctora, usted cree que sea necesaria la terapia y el medicamento?
Mi respuesta es contundente: 

SI, SI ES NECESARIO Y NO ES UN LUJO


De no atenderse, independientemente de que pierda el trabajo o los estudios, que presente pérdida de su vida social (generalmente los familiares empiezan a separarse del paciente debido al estado de humor que este presenta, el cual se manifiesta con pesimismo, irritabilidad, agresividad, etc.), puede presentar abuso de substancias (mayor consumo de alcohol, tabaco o drogas ilícitas), aparte de todo esto, la persona se irá deteriorando físicamente a nivel cerebral, perdiendo neuronas, disminuyendo su coeficiente intelectual, lo cual, entre más tiempo pase, más difícil, tardado y costoso se volverá. (3)

Sí, si es necesario el tratamiento, ya que esto significa no solo la recuperación de la salud mental y emocional, si no mantener el trabajo, completar los estudios, mantener las relaciones interpersonales.





Muchos de mis pacientes acuden debido a que están a punto de perder el trabajo: ya se les han dado hasta el límite de incapacidades y es cuando las enfermedades emocionales comienzan a ser una urgencia. Afortunadamente hemos logrado que conserven su trabajo, y los comentarios de sus colegas son: "que bueno que ya eres el mismo de antes, te extrañábamos".

Igualmente los chicos que han acudido a mi consultorio ya con materias reprobadas o años escolares atrasados y a punto de que se les expulse, logramos (digo logramos porque es trabajo tanto de los padres, maestros, el mismo paciente y una servidora) que no pierda el año, o evitar la expulsión.

Sin embargo, ¿Porqué arriesgarnos? ¿Para qué llegar a estos extremos? ¿Porqué no prevenir?

Es por esto que definitivamente la atención psiquiátrica:

NO ES UN LUJO, Y SI ES UNA URGENCIA.

Además, los trastornos emocionales afectan gravemente al sistema inmune, el sistema de defensa del cuerpo, así como al sistema endocrino, el cual regula los estados hormonales en el cuerpo (incluyendo tiroides, glucosa, adrenalina), lo que conlleva a que si la persona cuenta con otra enfermedad (como diabetes, hipertensión, enfermedades cardiacas, tiroides, fracturas) su recuperación será aún mas lenta o de difícil control.

Ahora, ¿Cómo puedo saber si estoy comenzando con un trastorno emocional?

Hay diversos sitios en internet que ofrecen un test gratuito y rápido para evaluar en primera instancia si existen síntomas. Una vez realizado, se debe acudir con un profesional de la medicina para corroborar el diagnóstico y que nos proponga un tratamiento adecuado.

Un lugar que recomiendo es el siguiente:


Debido a todo esto, tanto la psiquiatría como la psicología definitivamente son herramientas muy útiles para mejorar no solo nuestra salud, si no también nuestra vida en general. 
No hay que dejar que la depresión o la ansiedad afecte nuestro trabajo, nuestra familia, nuestra vida. 
Definitivamente la respuesta a la pregunta ¿ Es la atención psiquiátrica un lujo? 

Es: No, no es un lujo.



Con mucho cariño, hasta la próxima.

Dra. Silvia Eugenia.


Fuentes:
(1) www.who.int
(2) Larry J. Siever, L. W. (2009). The Neyrobiology of Personality Disorders:Implications for Psychoanalysis. Journal of the American Psychoanalytic Association , 361 - 391.
(3) Gabbard, G. O. (2002). Psiquiatría Psicodinámica en la práctica clinica. Buenos Aires: Medica Panamericana. 
(4) Pruessner, J. (2009). Self-esteem, locus of control, hippocampal volume, and cortisol. NeuroImage , 815-826.






domingo, 28 de septiembre de 2014

sábado, 5 de julio de 2014

Dra. Silvia Eugenia Cerda Méndez: DUELO

Dra. Silvia Eugenia Cerda Méndez: DUELO: A continuación les presento la entrevista sobre el tema de los duelos, hablamos acerca de los sentimientos que se producen cuando perdemos a...

Dra. Silvia Eugenia Cerda Méndez: ¿Es verdad que golpean a los pacientes en "los Psi...

Dra. Silvia Eugenia Cerda Méndez: ¿Es verdad que golpean a los pacientes en "los Psi...: ¿Y si cuando vaya con el Psiquiatra/Psicólogo, me dice que estoy loco? Creo que es la pregunta que todo mundo se hace antes de decidir ir ...

¿Es verdad que golpean a los pacientes en "los Psiquiátricos"?

¿Y si cuando vaya con el Psiquiatra/Psicólogo, me dice que estoy loco?

Creo que es la pregunta que todo mundo se hace antes de decidir ir a un psiquiatra o psicólogo.

Y es el temor, fielmente reflejado en el cuento "solo vine a llamar por teléfono" de uno de mis escritores favoritos, Gabriel García Márquez, de que al médico Psiquiatra se "le vaya el avión" y no pueda identificar la cordura en una persona sana, esto tomando en cuenta de los años que ha tenido en formación, o bien del sentido común del mismo, o se encuentre en conspiración con la familia para encerrar a "el loco" en un "manicomnio".

Viene, junto con esto, el temor al maltrato que precisamente, uno de mis familiares, entre los sonidos de la comida familiar del domingo, los olores de la carne asada, y el rumor continuo de las diversas platicas que se suelen entretejer cuando eres parte de una familia numerosa, que incluye padres, hermanos, tíos, cuñados, primos, sobrinos y por supuesto los perros; y así, con la consternación reflejada en la cara me preguntaba:
" Hija, ¿Es verdad que en la clínica psiquiátrica - donde cabe aclarar terminé ya mi residencia de psiquiatría- golpean a los ... (si, después de una pausa de indecisión, imagino que adivinando cual sería el término correcto para no "ofender" en alguna forma la profesión) ... enfermos?, ¿Es verdad que los bañan con agua fría a manguerazos y que los tratan mal?" .

Nada más lejos de la realidad. Y no, no es cuestión de risa, es simplemente el reflejo del concepto que nuestra sociedad a través de palabras, de boca en boca, de "chismes", de películas, libros y obras teatrales tiene a la psiquiatría. Siendo una especialidad, (creo que una de las pocas) que puede ayudar grandemente a una persona "cuerda", o bien lo que nos atreveríamos a llamar "normal".

Los criterios para ingresar a un paciente a una sala de psiquiatría tienen sus reglas y requisitos para internamiento. Y son claras. Y ponemos a Dios de testigo que un ingreso no es lo más agradable para un residente y el médico adjunto de guardia, (es decir, no internamos a un paciente nada más porque sí ) ya que requiere, además de múltiples papeles para satisfacer la necesidad burocrática y médica de conformar el expediente clínico, una entrevista de 1 a 2 horas (tiempo en realidad muy corto para la psiquiatría) para determinar hasta la última posibilidad si el paciente será o no internado, porque además se guardan los pocos lugares con los que se cuenta en la institución para los casos como aquellos psicóticos graves que pueden dañar o dañarse ellos mismos, los deprimidos que acaban intentar suicidarse y que se ingresan para contención de impulsos, y gracias a los múltiples estudios y publicaciones, hay muchos criterios para diagnosticar una enfermedad mental y hay criterios muy bien delimitados para poder internar a un paciente, Y aunque los familiares quieran, si el paciente no tiene dichos criterios, no se interna.

Y no, no se trata a golpes a los enfermos, ni a manguerazos de agua fría. Si bien es cierto lo que los pacientes continuamente reclaman, "la comida de este hotel es bastante mala", cuando uno de los pacientes, sin conciencia alguna de la enfermedad psicótica que lo ha llevado ser internado entre cuatro paredes, en sus múltiples intentos por descifrar la clave de las respuestas correctas que debe decir al médico, las cuales lo lleven prontamente a lo que el llama "su libertad" mencionara en alguna entrevista algún comentario como "la comida es deliciosa, me hace mucho provecho", confirmando así que sus aseveraciones carecen totalmente de coherencia, junto con la aseveración de que se encuentra perseguido por los judiciales, miedo derivado a una compleja construcción paranoica.

Pero seamos realistas... ¿qué hospital tiene a un chef francés en su cocina?, y no es queja, es mera descripción de la realidad.

Los enfermos son tratados con toda la dignidad posible. No hay golpes, no hay manguerazos de agua fría. Lo que si es cierto, es que para aquellos pacientes listos (porque están enfermos, no son tontos) que esconden las medicinas en los cachetes o debajo de la lengua, o vaya usted a saber en donde más, para después ir corriendo al baño a devolverla, se le aplica en forma intramuscular, ( el famosisimo piquete de pompa ).

Además, se les da un taller, en donde realizan manualidades, obtienen puntos, los cuales pueden canjear por papitas fritas, cocas y los cigarrillos que atenúan un poco la ansiedad de su enfermedad de base.

Se les duerme temprano, por ahí de las 10 de la noche, y al que no logra conciliar el sueño por la patología que sea, se les da un inductor del mismo, para que puedan descansar. Así mismo se les levanta mas o menos a las 7 de la mañana, (haga cuentas, duermen más que el médico, que usted o que yo) para tomarles signos, repartir medicamento, bañarse por su propia mano, y rasurarlos, ya que no se les puede dar un elemento punzocortante por aquello de prevenir las autolesiones. Sin dejar atrás la cepillada de dientes, ah, y recordando también, se les da servicio de odontología, retirando dientes cariados y en malas condiciones, tratando infecciones bucales. Además se les da terapia, donde se les explican las enfermedades mentales, y seguidamente, las chicas practicantes de enfermería les organizan alguna fiestecilla donde reparten dulces, diplomas por ser el mejor bailador, o los reyes de la primavera, así como nieve, que de sobrar, nos toca una tacita de sabor fresa, con galletas donadas por la cocina para alegrarnos el día a los residentes, y si les toca, pues también al medico adjunto.

La psiquiatría ha evolucionado mucho desde sus inicios. Dista mucho de ser lo que antes era, donde los electroshocks se hacían con peces eléctricos, se exorcizaba a los pacientes esquizofrenicos, o se les inducia comas hipoglucémicos en un afán por "resetear" el cerebro.

La psiquiatría, y sobre todo el psicoanálisis ( una subespecialidad ) es un arma importante en el ser humano "cuerdo" o "normal", es el conocerse a sí mismo, quitarse de encima muchos complejos que impiden transitar por la vida, que ocasionan ansiedad sin saber por que, en esta sociedad cada vez más neurótica y acomplejada.

Por esto digo, ante los problemas de los cuales no logra salir, busque un buen psiquiatra. De verdad, más que juzgarlo loco, más que un amigo que le dará unas palmaditas en la espalda y lo animará a seguir adelante, el médico psiquiatra (si, porque somos médicos generales antes que psiquiatras) le ayudará a comprender ese problema que no lo deja dormir, y sin imponer su voluntad sobre usted, le abrirá los ojos en lo que llamamos insight, o comúnmente "caer el veinte", para que usted, con sus propios medios, pueda tomar la mejor decisión frente a su problema.

¿ DE DONDE VIENE LA TRISTEZA? La tristeza es una de las emociones que experimentamos todos los seres humanos, esto no es una novedad. Pero...